Mirar al abismo. No ver nada.Olvidar lo vivido. Mirar para atrás, todo oscuro. Sentarte al borde y pensar si tirarte, quedarte y no volver, no retroceder jamás. Pero hay una fuerza externa que te empuja al otro lado, a cruzar por el puente y seguir el camino.Esperar esa pequeña llamita de esperanza que te conduce a seguir, a continuar y ver qué te depara el destino, aunque sepas que en realidad va a terminar todo destruyéndose. Pero querer es poder, aunque en estos casos no depende de ti, y sigue doliendo.
Sentir que tu cabeza es un laberinto sin salida.
¿Qué hacer?
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