27 de diciembre de 2013

Y cuando sigues ideas absurdas...

¿Qué pasa cuando eres una persona que sigue sus ideas ridículas?

Estás en un momento en el que tu parte racional y tus sentimientos están luchando frente a frente, en primera línea de batalla. Unos apuestan por el "déjate llevar" o el "tírate a la piscina", y otros por el "¿y si la piscina está vacía?" o el "¡warning! esto ya te ha pasado otras veces". Y tras varias murallas de piedra maciza puestas por medio, al final acaba ganando quien tú no quieres y claro, hasta cambian las tornas y la racionalidad acaba inundada del áurea de esperanza y piensa: "¿Qué puede salir mal?" ¡PUES TODO! ¡Todo sale mal! Encima hasta te das cuenta de que hay algo más fuerte que ha derrumbado el muro, que no hay ni escudo ni hay nada y ahí es cuando estás desprotegida. Ahí eres vulnerable. Porque lo que te aseguraron que era un mar lleno de agua, es una puta piscina vacía que acabas llenando, pero ¡con tus lágrimas!

De repente, echas la mirada atrás, y ves que esto ya te ha pasado antes, y piensas: "¡Coño, soy idiota!". Efectivamente, eres idiota. Pero lo peor de todo no es que te tropezaras en la piedra hace tiempo y lo vuelvas a hacer ahora, lo peor es que lo volverás a hacer y ni te darás cuenta. Porque eres así.






Lau.

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